La certidumbre de la incertidumbre

Ya somos muchos los empresarios y directivos que estamos familiarizados con el acrónimo VUCA , que describe un tipo de entorno donde la empresa desarrolla su actividad. Para los que no conozcan el significado y el origen describir brevemente qué se trata de las iniciales en Inglés de Volatilidad (Volatility), Incertidumbre (Uncertainty), Complejidad (Complexity) y Ambigüedad (Ambiguity). Es una palabra heredada del entorno militar dado que fue creada por la escuela de guerra del ejército de los EEUU para describir el nuevo entorno tras la guerra fría y empezó a utilizarse en los años 90. Posteriormente fue adoptada por los gurús de la estrategia empresarial y hoy, como ya he anticipado, es una palabra muy extendida y conocida en la mayoría de las organizaciones empresariales.

Me da la sensación de que desde que dicha palabra fue incorporada al diccionario de gestión empresarial moderno, diría que en España aproximadamente en el año 2010, nuestro entorno de mercado ha ido progresivamente ganando en incertidumbre hasta alcanzar su máxima cotización con la actual crisis mundial originada por el virus COVID. 

De una forma muy resumida y olvidándonos de esta palabra podríamos afirmar que nuestro entorno actual es de total y máxima incertidumbre. A los 4 meses de iniciar la crisis, la mayoría de los empresarios de baleares pensábamos que teníamos que pasar por un invierno muy largo y “aguantar” hasta la semana santa que es cuando estábamos convencidos se iniciaría la temporada turística. ¿Como podíamos pensar que en 2021 tampoco íbamos a tener turismo? Parece que en este momento lo más sensato es dar por perdida la semana santa como inicio de la temporada y siendo realistas y entre otras razones por las diferentes situaciones, estrategias y velocidades de vacunación de los principales países emisores y de nuestro propio país, también podemos pensar que no es muy prudente pensar en una temporada “normalita”.

Los empresarios y en general los ciudadanos deben empezar a entender y aceptar este entorno de incertidumbre que lamentablemente y como voy a explicar a continuación no terminará con el final de esta crisis sanitaria y económica.

Nuestro país y en general nuestro mundo está organizado de una forma totalmente ineficiente en cuanto a sostenibilidad se refiere bajo un modelo que ya no da de más y que posiblemente está llegando a su fin. En consecuencia, los cisnes negros, este concepto seguramente menos conocido, son cada vez más frecuentes. Para quien no conozca que es un cisne negro le puedo explicar que se trata de un suceso de alto impacto socioeconómico, que nadie tiene previsto y que por tanto no está incorporado en las predicciones de dirigentes políticos y económicos. La teoría del cisne negro fue ideada por el filósofo e investigador libanes, Nassim Taleb, que en 2007 dio a conocer a través de su libro de mismo nombre. Recomiendo encarecidamente a todos aquellos interesados en la economía la lectura del mismo. Históricamente los cisnes negros son todos aquellos sucesos totalmente inesperados que han tenido un fuerte impacto y consecuencias como fue la 1º guerra mundial, la gripe de 1918, la caída de las torres gemelas en 2001 y por supuesto el Covid. Desde mi humilde opinión hay otros cisnes negros, entendidos como situaciones que no te puedes creer que estén ocurriendo. El populismo político y las surrealistas situaciones que generan como por ejemplo la legislatura Trump y su gran final con asalto al capitolio incluido o más directamente la gestión actual de nuestro gobierno, son sucesos, momentos y etapas de nuestras vidas, que si no llega a ser porque las vivimos no nos las creeríamos. ¿Cuántos pudieron predecir la surrealista gestión del Gobierno de España? Sinceramente y olvidándonos de convicciones políticas, nadie. 

Como continuación a esta original combinación de conceptos, VUCA y cisnes negros, voy a explicar que tras la crisis del Covid tenemos otras gestándose que nada tienen que envidiar a la actual como puede ser la crisis de la deuda o la crisis de la bolsa. La parte más divertida es que desde el momento que puedo predecirlas dejan de ser cisnes negros lo cual es un buen consuelo. 

En cuanto a la potencial crisis de la deuda no es difícil entender que la cantidad de deuda que los países y las empresas están acumulando para salir de la actual situación va a tener consecuencias graves en el desarrollo y progreso de nuestra sociedad. Según la información de una reconocida gestora de fondos la deuda global asciende al 365% del PIB Mundial. Recientemente el exgobernador del Banco de Inglaterra, Mervyn King, nos advierte de esta nueva crisis, le preocupa que el inicio de la devolución de la deuda de países y de empresas sea un suceso sincronizado lo cual originaría una crisis financiera mundial. También le preocupa la politización del BCE y en general del exceso de protagonismo y activismo de los bancos centrales lo cual contradice el principio de independencia por los cuales tienen sentido como reguladores del buen funcionamiento de la economía. Este economista de 73 años es una de las opiniones más críticas con su propio gobierno y con la UE. Es por tanto una voz que debemos tener en cuenta.

Respecto a la bolsa, recientemente, Cathie Wood, que es actualmente es la mujer inversora más reconocida en Wall Street y que por méritos propios ha entrado en el club de los grandes inversores como Warren Buffet, Peter Linch o Ray Dalio. Esta inversora obsesionada con la innovación ha advertido de la burbuja que existe en la gestión pasiva de los principales índices bursátiles. En su opinión vamos hacia un escenario deflacionario que precisamente es el que más perjudica al modelo de las empresas convencionales que forman dichos índices como el Dow Jones o el Standard and Poor´s 500.

Ambos personajes coinciden en la incertidumbre radical a las que nos enfrentamos.

Esperando que este artículo no se interprete como catastrofista quiero explicar de que es perfectamente compatible con una visión optimista de que toda esta situación no es más que el inicio de un gran cambio donde tenemos la enorme responsabilidad y oportunidad de pivotar hacia un modelo económico más sostenible y circular con un nuevo concepto de progreso basado en nuevos indicadores. 

Mientras viajamos hacia allí, totalmente convencido de que lo conseguiremos, los empresarios y espero también los ciudadanos debemos entender y aceptar que la nueva incertidumbre es la nueva certidumbre, debemos acostumbrarnos a vivir en este tipo de entorno y desarrollar las herramientas de gestión empresarial y personales necesarias para navegar en este duro y largo temporal. Con mucho gusto y en los siguientes artículos explicaré algunas de las herramientas más prácticas para gestionar con éxito este entorno tan inestable.