Las emociones, la confianza y la economía

La semana pasada leí una breve entrevista que le hacían a Elsa Punset, una mujer a la que admiro como también admiré a su padre. A ambos lo presentaría  por su sabiduría integral de la vida y por la felicidad que emanan. La entrevista se realizó como preámbulo a su participación en el Barcelona New Economy Week que se realizará desde hoy martes 6 de Octubre hasta el Viernes 9. En este evento se invitan a 300 ponentes de distintas especialidades que durante 4 días van a debatir y profundizar en diferentes áreas con el objetivo de alcanzar nuevas formas de colaborar en un mundo que tiene la obligación de cambiar. Es un evento híbrido al que se podrá asistir personalmente o bien a través de Internet. Las expectativas de un evento tan ambicioso son bien altas. Para el lector que quiera más información dejo a pie de artículo la web del evento.

Pues bien, volviendo a la entrevista de Elsa Punset, ella afirma que las emociones se contagian como los virus y que la Neurociencia ya lo ha demostrado. Además también explica que nuestro estado de ánimo tiende a ser el promedio de las personas más próximas. Sin ponerlo en duda no pude evitar conectar su mensaje con mi creencia de que la economía no es más que el estado actual de la confianza humana. En Economía disponemos de un índice que es el ICC Indice de confianza del consumidor que en España elabora mensualmente el CIS y que se puede consultar en su web, este Índice de confianza nos ayuda a medir algo parecido. Pero mi creencia va un poco más allá, estoy convencido de que nuestro actual sistema económico siempre va a ser una montaña rusa y que su estabilidad dependerá de cuando todos decidamos que nos tenemos que poner a correr para refugiarse y escondernos del peligro. Así somos, así de sencillos, así de primitivos, cuando todo va bien, cuando no hay peligros al acecho, ni miedos, el sistema funciona, trabajamos, consumimos y crecemos. Pero cuando nos ponemos todos de acuerdo de que ha llegado el peligro, la crisis, todos nos contagiamos y de forma prácticamente al unísono decidimos dejar de consumir y la economía entra en recesión. Esta crisis es sin duda la más global donde podemos afirmar que todo un mundo, en general, está en el mismo estado, es un estado de miedo y de incertidumbre. Como dice Elsa Punset estas emociones se han contagiado y el estado de ánimo general es muy bajo. No se si la vacuna va a conseguir que la mayoría de personas empecemos a pensar que el peligro remite y por tanto empezar de nuevo a confiar y a consumir. La verdad es que no lo sé pero es posible. De cualquier forma a donde quiero llegar es que cuando superemos esta crisis aparecerá otra y volveremos otra vez, nosotros mismos con nuestras emociones a cambiar el ciclo. Es la naturaleza humana la que ha creado este modelo “montaña rusa”. Cuando pienso de esta forma me surgen preguntas como por ejemplo ¿No nos iría mejor en un mundo y en una vida más estable?, ¿Necesitamos las crisis para luego volver a un estado de confianza y consumismo? ¿Es posible una Economía más equilibrada y sostenible? 

Bueno, esta es mi reflexión para este artículo esperando compartirla con el lector y también esperando que mi querida Elsa Punset y los 299 especialistas de la BNEW nos ayuden con su conocimiento y trabajo esta misma semana. De cualquier forma estoy convencido, con el optimismo que no quiero abandonar, que la humanidad encontrará nuevas formas de generar riqueza, con nuevos parámetros que nos permitan abandonar la feria y la montaña rusa.